Hoy recuerdo mientras leo,
que alguna vez escribí nuestra historia,
donde se plasmo con exactitud tus rasgos
tus caricias y besos,
pero como la novela, esto se borró
Escribí como fueron nuestros pasos de amor,
como nuestras tontas manosse deslizaban,
intentando acariciar más allá de lo que ya acariciaron
conociendo un mundo oculto de placer.
Así se fueron varias horas, días y años atrás leí esto
con el propósito de regresar a verte reflejada en la letra
y recordé que nosotros escribimos una historia.
Los relatos no son más que una fantasía creada, pero en mi mundo muchas veces se confunden, se transforman creando realidades alternas, sucumbiendo al encanto de la palabra y el arte visual, encontrando hermosura invisible en la mujer y así aprender.
Una de ellas me enseñó que la mujer cambia al hombre, lo transforma, lo hace suyo y viceversa, pero la mujer tiene las de ganar según observe y lo comprobé contigo cuando estabas con él en la fiesta.
Él no baila y en la fiesta contigo se movió, dió unos pequeños pasos de ganzo, tenebrosos pero los dió,noche para más agitada aquella, incluso bebió y puedo asegurar que fue muy feliz en esos pequeños lapsos de tiempo mientras alguna estrella en lo infinito desaparecía.
Mas que por costumbre que por actitud él siempre posa en las fotografías fingiendo una cara seria, de pocos amigos, odia quizás, pero tú le hiciste sonreír, aunque forzadamente, pero dio una de sus mejores sonrisas, puede que la última si te vas, ahora simplemente bailan… y así entre besos, risas, tabacos consumidos y los tragos que él llevaba encima, la noche se desvaneció y todo colmo en la casa, dejándolos solos, mientras solo el deseo los separa para completar lo que se proponía cada uno a hacer, pero es ahí cuando entra la magia, cuando uno puede demostrar que se puede ser más feliz con solo verla a los ojos como él lo hizo mientras ella apasionadamente daba uno de sus abrazos más sinceros, se puede ser más feliz con solo saber que ella a la mañana siguiente estará a tu lado, quizás aún dormida o quizás intentando despertarte y alumbrarte con una magnifica aura un amanecer casi indescriptible para alguien que no lo haya vivido.
Así como la canción de intrépida rasgas mi mente, pensando, entrañando el olvido del pájaro que algún día nos vio volver a ser nada y mientras en otro espacio menos perceptible un cigarro se consumía como todo en mi vida sin dejarme respirar, asfixiando el atónito hilo de voz que se quedaba en mi alma encerrado solo para decirte te quiero, aunque la palabra es fría como la persona dura que traté de ser en cierto aspecto para no rendirme a tus pies, para no decirte cuanto me inspiras, porque desde tus oscuros cabellos puedo hacer grandes halagos en contra del mismo dios.
Sufro del síndrome “esto sí sé” y es el que uno alguna vez en su vida lo dijo cuando estaba estudiando mientras leía sus apuntes sobre historia, biología o recordaba que fórmula se usaba en algún ejercicio de física o matemática y es lo que me sucede.
Esta semana, empezando desde mañana lunes empiezo la jornada de exámenes para evaluar lo que aprendimos o no aprendimos y creo que es para saber que no aprendimos.
Hace poco estaba en mis manos mi cuaderno de Biología y mientras leía los apuntes, revisaba alguna fórmula del carbono y mientras mi mente decía “esto sí sé” y estoy seguro que mañana, cuando me enfrente a la hoja con las preguntas diré- mierda, esto si “estudie”.
Así que tendré que tener suerte, alguna iluminación divina o simplemente confiar en mi mala memoria, pero eso sí, sin echarle mucha importancia, porque lo que menos quiero es estresarme. Además la nota resultante del examen es el 40 o 50% a la nota bimestral en cada materia según el caso, así que no cambian mucho las cosas con algunos ceros camuflados que tengo.
Si la solución para algunos es copiar en los exámenes les diré que la mía no, me gusta poner lo aprendido y no esforzarme todo el tiempo en copiar al estudioso del grupo, aunque si se trata de una pregunta o dos es posible enfocar esa posibilidad.
Siempre hay experiencias que uno tiene que vivir para no cometerlas, claro, cuando estas no son agradables y una de ellas es tomar tres javas de cerveza (36 cervezas) un miércoles de 2pm a 10pm.
Así es, ayer nos agarramos a beber cerveza con 5 amigos, yo incluido, y los tabacos también se fueron consumiendo.
¿Cuál es la experiencia que aprendí?
No se debe tomar cerveza entre semana porque el chuchaqui, malestar, resaca, etc, que uno tiene al otro día de clases es horrible, y el sueño que acompaña también, tuvimos que hacer un esfuerzo titánico para no dormirnos en la hora de literatura y matemática.
Quiero contarles que para la próxima semana ya tendré más tiempo y retomare el diseño y la escritura más seguida y perdonen a algunos blogs, pero la semana pasada se me daño el internet y no los he podido visitar, pero ahora ya lo tengo en orden y próximamente los pasaré a visitar.