Cuando muera no quiero que nadie este triste, todo lo contrario, que se alegren que pase a mejor vida, y en vez de que me velen una noche quiero que hagan un concierto de reggae o punk o ambos, y que todo el que quiera fume marihuana en mi nombre, y mientras la gente se arma un pogo, esparzan mis cenizas ahí.
Regreso al astral,
no concuerdo con mis actos
vanidosos
esperan verte por última vez…
Ahí estas,
plasmada en el olvido
luciendo tu vestido de piedra,
yo agonizando al ver tu presencia.
Casi como el destino,
estas presente aquí,
donde
el paisaje turbio se mezcla con mi cuerpo,
donde el agua flota para formar el cielo,
el aire tiene colores violetas transformando el cielo,
y los sonidos se escuchan y luego se ven.
Me abrazas, me sujetas con tu atmosfera inerte,
te apoyas en un costado nubloso, sin dejarme ver tus ojos
me llamas odioso
y nuestros acompañantes se van sin retorno.
Encuentro mi inspiración
tatuada en tu piel escarlata,
situada en la penumbra de mi alma
mientras tu silueta de mi se separa
y un adiós mi boca dispara,
y solo en sueños nos veremos, para mantenernos eternos.
Naufrago pensando en ti,
no me engaño,
solo me divierto
trayendo tu recuerdo,
añorando mis momentos
los tuyos,
Mierda, ya no se qué escribir.
Me quitaste la inspiración.