Y aun siento como escapo.
Es como recoger mis pasos.
Volverme a tu lado,
abrazarte por la espalda,
besarte la mejilla…
es como desaparecer,
volver a mi cuerpo.
Es como soñar despierto.
Y aun siento como escapo.
Es como recoger mis pasos.
Volverme a tu lado,
abrazarte por la espalda,
besarte la mejilla…
es como desaparecer,
volver a mi cuerpo.
Es como soñar despierto.
He vuelto a ser el solitario,
el inhumano de letras,
de sentimientos cortos
y cortos deseos también.
He vuelto a ser el solitario,
el que mira al sol buscando estrellas,
un incoherente irracional que busca paz.
He vuelto a ser el solitario,
el tímido ingrato que dejo escapar el viento,
un susurro de la nada,
mas bien un fantasma.
Ella: hoy estas intranquilo, me estas besando de otra forma ¿es por ella?
ÉL: es por muchas cosas.
Ella: es que alguien tan especial no cumple años todos los días.
Él: ¿cómo sabes que hoy es su cumpleaños?
Ella: mi amor, después de ella te has abierto tanto espiritualmente que eres como leerte un libro y sé, que la extrañas como nunca, pero lo que no entiendo es que extrañas de ella.
Él: todo; besar su frente, sus mejillas estrelladas, sus manos infinitas, abrazarla en las tardes de calor, escribir sobre su cuerpo desnudo, verla reír, sentir su aroma, consolarla en su llanto, acariciar el tiempo con sus ojos negros, quemar el cielo en las tardes. Hay tantas cosas que lo único que me producen son ganas de fumar.
Ella: y al fin y al cabo, ¿en su cumpleaños le dijiste algo?
Él: le hice llegar un libro y un diseño, y hoy cuando la vi tan suya y tan feliz caminando me acerque como si fuera un fantasma y después de tanto tiempo de olvido un sentimiento muy parecido a la nostalgia bajó mis armas y le dije; feliz cumpleaños.
Ella: seguro ahora piensas regresar con ella.
Él: no. Todo lo que te he contado se ha borrado de mi memoria, estoy tranquilo, soy dueño de mi mismo y de mis emociones, me desahogaste, igual, este cumpleaños se lo ha llevado el carajo.